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26 Ene

No es una cámara, es un tractor

El otro día, nuestro admirado Pol Turrents publicó unas reflexiones sobre la “inundación” de nuevas cámaras que estamos recibiendo en el mundo audiovisual en los últimos años, y eso me ha llevado a su vez a apuntar aquí algunas ideas sobre el sector.

Hace ya años, coincidiendo con una caída en la venta de cámaras DSLR en Japón, el fotógrafo americano Kirk Tuck publicó un blog analizando el mercado de la fotografía digital. En él, y también en una entrevista posterior en el podcast de FxGuide, lanzó una idea interesante: las cámaras DSLR digitales son (o fueron, hasta hace unos años) el equivalente del siglo XXI de los equipos Hi-Fi en los 70, o los ordenadores en los 80, o los PalmPilot y teléfonos móviles en los 90… esto es, hobbys tecnológicos para un público (sobre todo) masculino, con ingresos de sobra e interés por la tecnología. Dicho público es el que produjo el «boom» de la industria durante la primera década de este siglo, igual que produjo antes el «boom» en la industria del PC o la de los PDAs.

El episodio de «The RC» donde se lanzó esta idea: DSLR = HiFi = PC = PalmPilot = móvil

Pasemos ahora al momento actual. No deja de ser extraño que cámaras de cine de 25.000 euros como las RED o las Arri Alexa tengan seguimiento en foros de Internet, comentarios, discusiones enfurecidas entre fans… Siempre he pensado que, desde el punto de vista del marketing, una cámara RED se parece más a un tractor que a un bien de consumo: es un bien industrial de alto precio, con prestaciones especializadas, que se compra para ser amortizado en varios años y con la idea de usarlo para sacar un rendimiento económico. ¿No resulta extraño que un producto industrial como éste tenga foros de fans discutiendo sobre sus virtudes y defectos, como si fuera un grupo musical? ¿Existen foros de agricultores donde los fans de John Deere y los de Fendt se tiren los trastos a la cabeza?

Una cámara RED. No, en serio, fijaos bien. ¿Veis el rango dinámico?

No estoy diciendo que los frikis de la tecnología de los que hablaba al principio hayan cambiado de profesión y se hayan hecho todos «filmmakers», pero sí da la impresión de que en el mundo audiovisual hemos importado dicha mentalidad. La transición digital, la carrera tecnológica, la entrada de las DSLRs en el mercado del vídeo… han hecho que el mercado profesional tenga actualmente muchas de las mismas dinámicas que el mercado de consumo. Se lanzan cámaras nuevas como si fueran iPhones nuevos… y sus compradores pensamos en ellas (hablamos, debatimos, tomamos decisiones de compra…) como si estuviéramos pensando en iPhones nuevos.

Un «unboxking» de una cámara de cine/vídeo profesional de casi 6.000 euros. Pues eso.

A esto contribuye también la difuminación de las fronteras entre lo que es «profesional» y lo que es amateur. Sin entrar siquiera en el mundo de las DSLRs básicas (muchas de las cuales tienen una calidad de imagen más que aceptable), pongamos un ejemplo de una marca «profesional»: la Blackmagic Pocket Cinema Camera cuesta sobre los 1400 euros, poco más que algunos teléfonos móviles, pero no tiene autofocus, ni IBIS, ni otras funciones que le facilitarían la vida al usuario aficionado. Entonces, ¿es una cámara profesional o no?

La conclusión, si hay alguna, supongo que es: olvidarse del “hype”, del consumismo, de las campañas de marketing y de los fanboys, y tratar la compra de una cámara como si fuéramos un agricultor decidiendo la compra de un tractor, o el gerente de una fábrica eligiendo la maquina herramienta a instalar. ¿Sirve la cámara para los trabajos que quiero hacer? ¿Puedo generar ingresos para amortizarla? Y sobre todo, ¿es necesario comprar una cámara nueva? Discutir sobre megapixels, 4K o 8K y demás puede ser divertido y producirnos una inyección de dopamina en el cerebro, igual que leer sobre coches superdeportivos, pero eso no significa que vayamos a abandonar nuestro Kia para comprar un McLaren.

Y por supuesto, recordar la verdad eterna: la cámara no lo es todo. “Frances Ha” es una de las mejores películas independientes de los últimos 10 años, y fue rodada con una… Canon EOS 5D MK3. Por supuesto, cuando tienes actores como Greta Gerwig y un guión escrito por Noah Baumbach (nominado al Oscar), no hace falta mucho más.

16 Dic

Recomendación: «Team Deakins»

Durante el confinamiento de principios de este año, tuvimos la ocasión de ver a gran cantidad de artistas publicar contenidos de todo tipo en redes para hacer más llevadero el encierro al público. De todos ellos, uno de los proyectos más interesantes fue el iniciado por Roger Deakins y su esposa, que afortunadamente ha tenido continuidad hasta ahora.

Roger Deakins, para quien no lo conozca, es uno de los grandes directores de fotografía del cine actual. Colaborador habitual de los hermanos Coen, en sus créditos figuran películas como «Skyfall» o «Blade runner 2049».

En mayo de este año, Deakins y su esposa James comenzaron un podcast, «Team Deakins», en el que conversan de cine, explican detalles técnicos de su forma de trabajar y entrevistan a destacados profesionales. Todos los episodios son una auténtica mina de información, y no solo para el mero amante del cine: cualquier profesional del audiovisual puede encontrar también toda clase de ideas sobre cómo trabajan los mejores del sector, así como exploraciones en profundidad de la tecnología que hay detrás: véase por ejemplo la conversación con Franz Kraus, directivo de Arri.

Las entrevistas son también un auténtico lujo, repletas de conversaciones en profundidad con algunos de los mejores directores, actores, editores… del panorama actual. De entre todas las publicadas hasta ahora, destacaríamos la charla con Sam Mendes, una auténtica «masterclass» en la que el director nos guía por su carrera y habla con sinceridad sobre sus proyectos, tanto los exitosos como los fallidos.

Se puede acceder al podcast desde el directorio de podcasts de Apple, o desde la aplicación de iOS.

07 Dic

MI PRINCESA RETT

Uno de los trabajos que más satisfacciones nos ha dado desde que comenzamos con La Burbuja ha sido nuestra colaboración con la asociación Mi Princesa Rett, dedicada a ofrecer apoyo a las familias de niñas afectadas por el síndrome de Rett.

(¿Qué es el síndrome de Rett? Se trata de una enfermedad rara de origen genético, que es la principal causa de discapaciddad intelectual en niñas. Una ONG estadounidense la describe asi: «imagina los sintomas del autismo, la parálisis cerebral, el Parkinson, la epilepsia y el trastorno de ansiedad… todos juntos en una niña pequeña»).

Ahora que se acercan estas fechas navideñas, es buen momento para recordar que Mi Princesa Rett cuenta con una tienda online de productos solidarios, donde se pueden adquirir su calendario anual, realizado en colaboración con famosos como Sara Baras, Antonio Orozco o Eva González, asi como otros productos como camisetas, mascarillas y tazas. Todos los beneficios se dedican íntegramente a la asociación.

La Burbuja Producciones background image